Sangría roja y blanca: una bebida refrescante para las cenas de verano
La sangría es una bebida de vino española clásica ideal para los días calurosos, las cenas largas y las reuniones relajadas de verano. Tradicionalmente se elabora con vino, fruta fresca, un toque de dulzor y, a veces, un chorrito de brandy, licor o agua con gas.
La sangría roja es más rica, más frutal y más tradicional. La sangría blanca es más ligera, más fresca y, a menudo, más elegante. Ambas son fáciles de preparar en una jarra grande, lo que las hace ideales para recibir invitados.
A continuación presentamos dos recetas sencillas: una sangría roja clásica y una sangría blanca fresca.
¿Qué es la sangría?
La sangría procede de España y Portugal y se basa en una idea sencilla: se mezcla vino con fruta fresca, dulzor y, a veces, brandy, licor o soda. Se sirve bien fría, a menudo en jarra, y funciona especialmente bien cuando se sirve a varios comensales.
El nombre sangría proviene de la palabra española "sangre", en alusión al color rojo intenso de la versión clásica. Hoy en día, la sangría blanca también es popular, especialmente durante la primavera y el verano.
Receta: Sangría roja clásica
Ingredientes
Para una jarra, aproximadamente 4–6 vasos:
1 botella de vino tinto, preferiblemente afrutado y suave
1 naranja, cortada en rodajas
1 limón, cortado en rodajas
1 manzana, cortada en dados
1–2 cucharadas de azúcar o miel
4 cl de brandy o licor de naranja
200 ml de agua con gas o refresco de lima-limón
Hielo
Menta fresca, opcional
Modo de preparación
Corte la naranja y el limón en rodajas y la manzana en dados.
Coloque la fruta en una jarra grande.
Añada el azúcar o la miel y el brandy o licor de naranja.
Vierta el vino tinto y remueva suavemente.
Deje enfriar en la nevera durante al menos 1 hora, preferiblemente más tiempo.
Añada el agua con gas o el refresco de lima-limón justo antes de servir.
Sirva con abundante hielo.
¿Qué vino tinto funciona mejor para la sangría?
Elija un vino tinto joven, afrutado y suave. Evite los vinos caros, con mucha madera o muy tánicos. Un vino español de Tempranillo funciona bien, pero una Garnacha u otro vino tinto sencillo con notas frutales también es una buena elección.
Receta: Sangría blanca fresca
Ingredientes
Para una jarra, aproximadamente 4–6 vasos:
1 botella de vino blanco, preferiblemente seco y fresco
1 lima, cortada en rodajas
1 limón, cortado en rodajas
1 melocotón o nectarina, en rodajas
1 manzana verde, cortada en dados
Un puñado de uvas, cortadas por la mitad
1–2 cucharadas de almíbar o miel
4 cl de licor de flor de saúco, Cointreau o ron blanco
200 ml de agua con gas o vino espumoso
Hielo
Menta fresca o melisa
Modo de preparación
Corte la fruta en trozos finos y dados pequeños.
Coloque la fruta en una jarra grande.
Añada el almíbar o la miel y el licor o ron elegido.
Vierta el vino blanco y remueva suavemente.
Deje enfriar durante al menos 1 hora.
Añada el agua con gas o el vino espumoso justo antes de servir.
Sirva en vasos grandes con hielo y hierbas frescas.
¿Qué vino blanco funciona mejor para la sangría blanca?
Elija un vino blanco seco, fresco y afrutado. Sauvignon Blanc, Verdejo, Albariño o un vino blanco español joven son buenas opciones. Evite los vinos blancos con crianza en barrica, ya que pueden resultar demasiado pesados al mezclarlos con fruta e hielo.
Sangría roja o sangría blanca: ¿cuál elegir?
La sangría roja es la mejor opción cuando se desea una bebida con más cuerpo y más clásica. Combina de maravilla con tapas, carnes a la brasa, embutidos, paella y platos sabrosos.
La sangría blanca es mejor cuando se busca algo más ligero y fresco. Funciona bien con pescados, mariscos, ensaladas, pollo, buffets de verano y aperitivos ligeros.
Consejos para una mejor sangría
Deje que la fruta macere en el vino durante al menos una hora.
Utilice mucho hielo, pero añádalo directamente a los vasos para que la sangría no se agüe demasiado rápido.
Elija un vino fresco y frutal en lugar de una botella cara.
Añada el dulce con cuidado. La sangría debe ser refrescante, no empalagosa.
Añada el agua con gas, la soda o el vino espumoso justo antes de servir.
Para una versión sin alcohol, utilice vino sin alcohol, zumo de frutas y agua con gas.
Comida que combina bien con la sangría
La sangría es especialmente buena con comida social que se puede compartir en la mesa. Los buenos maridajes incluyen:
Tapas con aceitunas, queso manchego, jamón serrano y verduras a la parrilla
Paella de marisco o pollo
Langostinos o pescado a la plancha
Ensaladas de verano con cítricos y hierbas
Carne a la parrilla con chimichurri
Tablas de embutidos con queso y fruta




























