La capacidad de identificar aromas en el vino puede transformar por completo tu experiencia de cata. Y la buena noticia es que se puede entrenar. Al igual que cualquier otro sentido, el olfato mejora con práctica.
Aquí te compartimos métodos sencillos y efectivos para desarrollar tu nariz y ganar confianza al momento de oler un vino.
1. Empieza en la cocina
Especias, frutas, hierbas y verduras son excelentes herramientas. Dedica un momento a oler los ingredientes mientras cocinas y trata de describir sus aromas: ¿cítrico, floral, terroso, herbal?
2. Compara aromas similares
Coloca dos elementos parecidos uno junto al otro – por ejemplo, limón y lima – y practica distinguirlos. Esto agudiza tu memoria olfativa y refina tu percepción.
3. Usa una rueda de aromas
Una rueda aromática organiza los aromas más comunes del vino en categorías como fruta, especias, madera o mineralidad. Es una guía útil para ponerle nombre a lo que hueles.
4. Haz catas a ciegas
Pide a alguien que sirva un vino sin mostrarte la etiqueta. Intenta identificar los aromas antes de probarlo. Así entrenas tanto tu nariz como tu concentración.
5. Toma notas
Anotar lo que hueles refuerza tu memoria y te ayuda a construir un vocabulario sensorial más preciso.